Inversiones suizas en ZPE de Marruecos

Autosuficiencia energética, frutas y verduras ecológicas cultivadas localmente, cúpulas de observación astronómica, spa inspirado en el feng shui, son los ingredientes de un proyecto hotelero original.

Marruecos, y Marrakech en particular, sigue registrando un aumento de dos dígitos en las noches de hotel. Bastante estable, muy bien comunicado por las compañías aéreas, este país tiene además un clima que atrae a los europeos. No es de extrañar, pues, que los grandes nombres de la hostelería se instalen allí, siendo los últimos el Mandarin-Oriental y el Four Seasons. No son los únicos. "Ard Wa Samaa" (que significa "tierra y cielo") es un proyecto de hotel boutique, imaginado y conceptualizado por el ginebrino Michel Jean Menghetti.

Se dirige a los clientes que buscan estar en forma en un entorno saludable y cerca de la naturaleza. De una antigua explotación agrícola situada entre Marrakech y el Atlas, sólo quedan casi cientos de limoneros, granados, olivos, naranjos e higueras en esta parcela de más de siete hectáreas. "Los socios financieros de nuestro grupo han decidido confiarme el desarrollo de nuestros distintos proyectos. Por eso he reunido a mi alrededor a un equipo de hombres y mujeres con una amplia gama de competencias al servicio de la innovación para un entorno preservado", observa Michel Jean Menghetti, que lleva varios años instalado cerca de Marrakech.

Una inversión a largo plazo

El primer proyecto en marcha es este hotel boutique que, cuando esté terminado a principios del año que viene, incluirá más de cuarenta suites. El acondicionamiento físico se llevará a cabo en varios spas, inspirados en el feng shui, armonizando la energía del lugar. Esta investigación cualitativa también se encuentra en el ámbito del consumo energético. El hotel podrá funcionar en total autosuficiencia energética gracias a los 3000 m2 de paneles fotovoltaicos. Los cuatro puntos de restauración se abastecerán de frutas y verduras ecológicas procedentes principalmente de los propios cultivos de Ard Wa Samaa. Por último, para disfrutar de un cielo excepcional, aún sin contaminación lumínica, se erigirán dos cúpulas de observación astronómica sobre torres, servidas por telescopios. Además de la proximidad de varios campos de golf famosos, los clientes podrán apreciar la yeguada y su veintena de caballos.
 
Guillaume Cramer, Vicepresidente del Consejo de Administración del Grupo Ard Wa Samaa, se muestra entusiasmado: "Creo que es un muy buen ejemplo de inversión sostenible que demuestra un compromiso a largo plazo. Como socio y gestor de inversores de este proyecto, he tenido la oportunidad en el pasado de examinar muchos proyectos tan diversos como apasionantes. "Pertenece a una antigua familia de Ginebra que se instaló en 1624 en lo que se considera uno de los principales centros financieros del mundo. "Mi abuelo fundó la empresa de gestión de fortunas Cramer & Cie, de la que luego se hizo cargo mi padre, antes de convertirse en el Banco Cramer. Yo mismo trabajé allí antes de convertirme en un inversor independiente en varios campos, en particular el inmobiliario.
 
19.08.2018 (fuente)
 
 
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